Con cierta frecuencia recibimos correos electrónicos preguntándonos qué hay de cierto en esa afirmación que circula por ahí de que si pones un huevo (de gallina o similar, que nadie piense mal) entre dos móviles que estén enlazados mediante una llamada y lo dejas así el tiempo suficiente el huevo terminará por cocerse y ponerse duro, como si lo hubieras pasado por agua.
La pregunta siguiente es qué efecto pude tener esto sobre nuestro cerebro, que tan cercano está a un móvil cuando hablas por teléfono a menos que uses un manos libres.
Nuestra respuesta estándar es más o menos que la potencia de los móviles es muy reducida y que además no emiten toda la radiación directamente de uno a otro, sino que se comunican mediante las estaciones base de telefonía móvil, con lo que sólo parte de la energía que emiten iría a parar al huevo, y que por tanto estimamos bastante poco probable que a este le pase nada y mucho menos al cerebro del usuario del teléfono.
No te lo pierdas, porque no tiene desperdicio: Consultorio CPI: Cocinar con móviles.
Actualización: SKaRCHa había hecho ya este experimento hace casi dos meses; sus observaciones están en Sobre el huevo cocido y los móviles.






0 comentarios:
Publicar un comentario